Museo y enseres

Museo y enseres de la Archicofradía

En la actualidad, la Archicofradía conserva aún buena parte del antiguo y riquísimo patrimonio de enseres creado a lo largo del tiempo desde su fundación. Estos se encontraban expuestos en la sala denominada de la Virgen del Socorro del museo municipal de Antequera, hasta que el propio museo, que se ha hecho posible gracias a todos sus cofrades, ha quedado ubicado en la planta alta del antiguo convento franciscano de Santa María de Jesús, su sede canónica, siendo inaugurado el 15 de Agosto de 2010, festividad de Nuestra Señora del Socorro.

El rico patrimonio creado desde 1620, año de la fundación de la Cofradía, y compuesto por bellas obras en su mayor parte de orfebrería y bordados, queda así perfectamente conservado y expuesto a todos los interesados en conocerlo.

En este museo se han definido cinco ambientes. En el primero, se encuentra la Santa Cruz en Jerusalén de plata, custodiada por los dos ángeles que le acompañan en el trono. Dos soles de plata (el mayor de ellos de 1,26 metros de diámetro) y cinco gallardetes también de plata del siglo XVIII, pudiendo contemplarse a continuación el espacio dedicado al Nazareno con su dos túnicas bordadas en oro, una de ellas de factura granadina del siglo XVIII, y la otra túnica bordada por Antonio Palomo en XIX. Así como la cruz procesional plata y dos juegos de potencias con las coronas de espinas correspondientes; unas de filigrana y otras labradas en plata.

En la segunda de las salas, se custodia parte del ajuar de Ntra. Sra. del Socorro con una saya bordada en oro de color granate y dos coronas; la corona antequerana del XIX y modificada para su coronación canónica en 1988 y la corona de estilo Sevillano, hecha por Seco Velasco en 1956. También se hallan grabados dedicados a la Stma. Virgen y la túnica bordada en oro del hermano mayor de insignia del trono de la Virgen.

En el coro de la iglesia, se presenta la parte más desconocida y dedicada a la Sacramental de San Salvador, exponiéndose entre otras piezas un palio de respeto, un paño mortuorio, campana de plata de campanillero y custodia, todo ello del XVIII.

Por último, se pueden observar dos estandartes de plata, uno dedicado a Jesús Nazareno y otro a la Virgen del Socorro, junto a una colección de casullas bordadas en seda.

No se expone, sin embargo, el paso de palio de la Virgen del Socorro por sus grandes dimensiones. En él destacan la magnifica peana dieciochista, de las llamadas de pirámide, y el techo y las caídas o bambalinas, que mezclan el bordado de oro y los dibujos en plata repujada. Tampoco se exponen los dos mantos de nuestra madre, magníficas obras de bordado que se pueden contemplar cada Viernes Santo. Tampoco se exponen las túnicas de campanillero de lujo.